La igualdad de género supone que los diferentes comportamientos, aspiraciones y necesidades de las mujeres y los hombres se consideren, valoren y promuevan de igual manera, esto implica, entonces, que sus derechos, responsabilidades y oportunidades no deben depender de su sexo o condición física, por lo tanto este debe ser el punto de partida a la hora de considerar las medidas que los Estados deben adoptar a fin de superar condiciones de desigualdad.