Es entendida como una forma de violencia que se ejerce contra las mujeres por su pertenencia al género femenino y se constituye en una de las principales barreras para lograr el adelanto de la mujer, al restringir el disfrute pleno de sus derechos por causas de discriminación y marginación en razón de sexo, edad o pertenencia étnica.

La violencia contra la mujer representa una violación de su derecho a la integridad y es una muestra de profunda inequidad en las relaciones entre géneros. En este sentido, una de las consecuencias de la violencia intrafamiliar es la afectación de la autoestima y la dignidad.

De acuerdo con la legislación colombiana, la violencia contra la mujer se define como cualquier acción u omisión que le cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual, psicológico, económico o patrimonial por su condición de mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, bien sea que se presente en el ámbito público o privado.